Galeno (130-199)


Cuando el estimado filosofo griego llamado Eudemo enfermó gravemente de fiebre, los más competentes médicos de Roma probaron en vano todos los remedios.

La muerte estaba a su puerta cuando Eudemo mandó llamar a Galeno, joven médico griego recién llegado a la ciudad.

Los doctores romanos que atendían a Eudemo preguntaron con mofa al recién llegado: "¿A qué secta de médicos perteneces?" Galeno, que no se dejó intimidar, repuso atrevidamente: "No pertenezco a ninguna secta, y considero que son esclavos quienes aceptan como definitivas las enseñanzas de Hipócrates o de cualquier otro", Luego procedió a recetar los remedios que en poco tiempo devolvieron la salud a su paciente.

Se enemistó con los médicos romanos, pero ganó la admiración de Eudemo y sus muchos amigos y discípulos.

Galeno nació en el año 130 en Pérgamo, capital de la provincia romana de Asia menor, famosa por su escuela de escultura y por su biblioteca, que rivalizaba con la de Alejandría.


El pergamino, que sirvió de alternativa al papiro como soporte de la escritura, comenzó a ser usado en Pérgamo, de donde recibió su nombre.


El papiro, es un soporte de escritura elaborado a partir del tallo de una planta acuática; esta planta suele crecer junto  a algunos lagos y ríos como el Nilo. En la antigüedad, fue un sistema muy empleado para escribir, dibujar o pintar sobre el mismo.

Nicón, padre de Galeno, era un rico agricultor con una educación bastante completa en matemáticas, filosofía y ciencias naturales. Inculcó en su hijo el amor al lenguaje y a la literatura y lo instruyó en los principios fundamentales de las matemáticas y las ciencias naturales.

En el campo, el impresionable muchacho aprendió muchos secretos de la vida animal y vegetal. Cuando tenía catorce años, el padre de Galeno lo envió a estudiar con los mejores maestros del Pérgamo.

Con la lectura de Aristóteles recibió sus primeras lecciones de biología y aprendió que el biólogo debe estudiar la naturaleza mediante la observación directa.

 

 

Antes de que Galeno llegara a la edad viril, enfermó de gravedad. Con gran alarma por la vida de su único hijo, Nicón llevó al muchacho al magnífico santuario de Esculapio en Pérgamo.

Nicón oró toda la noche pidiendo que sanara su hijo y tuvo un sueño en el cual Esculapio le prometía oír su petición si permitía que su hijo fuera médico.

Galeno amaba a su padre y respetaba todos sus deseos, por lo tanto, cuando cumplió los diecisiete años, comenzó a estudiar la medicina y la anatomía y fue el discípulo más famoso de Hipócrates en Pérgamo.

La súbita muerte de su padre, cuando Galeno tenía veinte años de edad, fue una gran conmoción emocional.

Como en su hogar lo rodeaban tantas cosas que le hacían recordar los felices años que pasó al lado de su padre, Galeno resolvió irse de Pérgamo. Después de todo, poseía todos los conocimientos que impartían los maestros de la ciudad. Su educación de médico sólo quedaría completa cuando cursara sus estudios en los grandes centros extranjeros de cultura médica.

Galeno llegó a Alejandría en el año 153. Allí enseño y trabajó, quinientos años antes, Hipócrates, su mayor ideal. Galeno pasó cuatro fructuosos años en Alejandría.

El conocimiento que recibió de sus distinguidos maestros y de la gran biblioteca hizo de Galeno el médico más culto de su época.

Solitario e inquieto, Galeno, que ya tenía veintisiete años, volvió a su patria. Estaban a punto de comenzar las luchas anuales de gladiadores en el circo de Pérgamo.

Aunque los gladiadores eran esclavos o prisioneros de guerra, se les consideraba como una propiedad valiosa, debido a sus aptitudes y preparación.

Se necesitaba un médico hábil para cuidar de los lesionados y heridos, de manera que pudieran vivir para luchar otra vez. El primer sacerdote encargado de los juegos suplicó a Galeno que asumiera esta responsabilidad, y Galeno aceptó.

Sin duda, agradeció esta oportunidad para estudiar la anatomía humana práctica y obtener experiencia en los procedimientos quirúrgicos radicales.

Las luchas eran encuentros brutales que daban por resultado cabezas partidas, huesos rotos, brazos y hombros lacerados y horribles lesiones abdominales. Galeno tuvo un éxito notable para curar estas lesiones.

Sin embargo, sentía el ansia de viajar, y decidió visitar la resplandeciente capital del Imperio Romano. En esa época, en Roma ejercían innumerables médicos que pertenecían a muchas sectas o escuelas diferentes. Recibieron fríamente al recién llegado, que no reconocía ninguna secta y que consideraba charlatanes a quienes seguían cualquier sistema de medicina que no se fundara en la observación y la experiencia práctica. Galeno vivía en la soledad, pues sus rivales destruyeron su reputación al grado de que ningún paciente lo iba a consultar.

Cuando estaba a punto de irse de Roma para siempre, enfermó la esposa del cónsul romano Flavio. Como los mejores médicos de Roma no pudieron hacer nada, Flavio, como último recurso, pidió a Galeno que visitara a su esposa. Con el tratamiento, la mujer se recuperó rápidamente. El cónsul alabó en público la habilidad médica de Galeno y le dio suficiente dinero para establecer un laboratorio de estudios anatómicos. En ese lugar se estudiaba todo género de animales, comprendiendo cerdos, ovejas, gatos, perros, caballos e inclusive leones. No obstante cuando era posible, Galeno disecaba monos porque creía que su anatomía era idéntica a la del hombre.

Durante el crudo invierno del año 168, el emperador Marco Aurelio estuvo acuartelado en Italia septentrional con un ejército.

Muchos de sus mejores oficiales se encontraban gravemente enfermos y sus médicos resultaron nulos. El Emperador se acordó de Galeno y envió a sus correos más rápidos a Pérgamo, donde residía entonces Galeno, pidiendo su urgente ayuda. El médico de Pérgamo no defraudó sus esperanzas.

Cuando el complacido Marco Aurelio comprobó que sus soldados recobraban la salud y el vigor con el tratamiento de Galeno, dijo: "He aquí a un médico que no es esclavo de las tradiciones estúpidas".

Cuando el siguiente verano regresó el victorioso ejército a Roma, Galeno fue recibido como un héroe, pero ya estaba hastiado de la dura vida del ejército. Solicitó que se le eximiera del servicio futuro convenciendo al emperador de que Esculapio le previno en un sueño, que sufriría una tragedia si salía en otra campaña. Esta pequeña estratagema le permitió continuar sus investigaciones y seguir escribiendo sus obras, a lo que dedicó la mayor parte del tiempo durante los siguientes treinta años que pasó en Roma.

Los experimentos que realizó Galeno con los músculos y los nervios fueron asombrosos si considera uno cuán limitados eran los conocimientos de la fisiología humana en el siglo II.

Galeno fue el primer verdadero fisiólogo experimental. Los resultados de sus investigaciones en la biología y la neurología, concebidos de manera precisa y explicada con claridad, sirvieron de fundamento a los futuros estudios de las relaciones entre los músculos y los nervios.

Subsiste la pregunta de cómo es posible que no se reconociera la verdadera significación de sus experimentos hasta bien entrado el siglo XIX.

Galeno tuvo muchas oportunidades para estudiar la acción de los músculos del cuerpo humano. Como médico de los soldados y gladiadores, aprendió cuáles eran los efectos de determinadas lesiones en las actividades de diversas partes del cuerpo, y completó sus estudios de los músculos análogos a los del hombre en diferentes animales de experimentación.

Como consecuencia de esas investigaciones, publicó el primer tratado de cinesiología, al que llamó sobre los movimientos de los músculos. Identificó y describió por primera vez la acción de muchos músculos del cuerpo. Los libros modernos de anatomía humana usan todavía muchos de los nombres que dio Galeno a ciertos músculos.

Al estudiar la función muscular, descubrió que cada músculo del cuerpo sólo tiene una acción, es decir, que se encoge o se contrae. Así, por ejemplo, cuando se dobla el brazo en el codo, el bíceps se contrae; pero cuando se extiende el brazo, se encoge otro músculo (el tríceps, que está en la parte posterior del brazo), en tanto que el bíceps se afloja. Galeno llegó a la conclusión de que los músculos funcionan siempre en pares o grupos antagónicos para doblar o extender, subir o bajar, causar aducción o abducción, contraer o dilatar varias partes del cuerpo.

Después de observar la forma en que funcionan los músculos, comenzó a preguntarse por qué se contraen. Se preguntó qué fuerza es la que interviene y dónde tiene su origen esa fuerza en el cuerpo. Sabía que los guerreros quedaban total o parcialmente paralizados debido a que les rompían la cabeza con la espada o la cimitarra, o a que les clavaban en la espina una jabalina o un tridente. Tenía casi la certidumbre de que la parálisis estaba relacionada con una lesión del cerebro o de la medula espinal, pero, ¿Cómo podía probar esta suposición?

Para encontrar la respuesta, realizó una serie de experimentos que resultaron asombrosos para su época. En un grupo de animales de experimentación cortó la medula espinal en varios niveles de la columna vertebral, comenzando entre las dos primeras vertebras del cuello y siguiendo hacia abajo hasta las inferiores. Llevó cuidadosa nota de cada animal operado. La lesión entre las dos primeras vértebras interrumpía la respiración, por lo que el animal moría de asfixia. Si cortaba la medula entre la sexta y la séptima vértebra, se producía la parálisis no sólo en los músculos del tórax y las extremidades anteriores, sino también en toda la parte inferior del cuerpo. Sin embargo, cuando cortaba entre dos vértebras de una porción inferior de la columna vertebral, sólo se paralizaban las partes del cuerpo que estaban debajo de la lesión; no se afectaban las extremidades anteriores y otras porciones de la parte superior del cuerpo, entre el cerebro y el punto donde estaba la lesión.

Galeno dedujo que el movimiento de las partes del cuerpo estaba regulado por el sistema nervioso central, y que la fuerza que provocaba la contracción muscular tendría su origen en el cerebro.

 

Durante esos experimentos, describió detalladamente la afección que se conoce con el nombre de paraplejía. También advirtió que cuando sólo se cortaba la mitad de la medula espinal, la parálisis no afectaba más que a la mitad del cuerpo.

Observó que el tejido de la medula espinal no sanaba o regeneraba, y que la parálisis producida por la rotura del cuello o de la espina que causara una rotura completa de la medula espinal era permanente.

Otro de los importantes descubrimientos de Galeno, que fue consecuencia de cortar distraídamente los nervios laríngeos de un animal con el que experimentaba, zanjo la vieja controversia entre los antiguos sobre el lugar que servía de asiento a la inteligencia. Aristóteles insistió en que estaba en el corazón.

El principal argumento de Aristóteles a favor de su teoría era la observación de que la voz tiene su origen en la cavidad torácica, donde se encuentra el corazón.

Galeno siguió hasta el cerebro la trayectoria de los nervios que regulan el habla.

El adelanto de los conocimientos anatómicos de Galeno se reveló en el caso de un famoso filósofo que perdió la sensibilidad de tres dedos de la mano con que escribía. La victima consultó, sin obtener éxito, a varios médicos y después llamó a Galeno. La primera pregunta que le hizo éste fue la de si el paciente sufrió alguna lesión poco tiempo antes. Cuando el filósofo confesó que cayó de su carroza pegando las espaldas contra una piedra, Galeno recetó compresas húmedas. Explicó que la pérdida de la sensibilidad era a resultas de una lesión del nervio traqueal. Los otros médicos pusieron vigorosas objeciones al diagnóstico por la falta de movimiento de los dedos.

Galeno explicó que las porciones sensoriales y motoras de los nervios periféricos salen separadamente de la medula espinal. Nadie reconoció la agudeza de su ingenio hasta el siglo XIX, cuando se demostró que las raíces dorsales de los nervios espinales son sensoriales, en tanto que las raíces ventrales son motoras.

No todas las obras escritas por Galeno tienen la validez de su obra sobre los músculos y los nervios. Sus conocimientos de la fisiología se restringirían a las regiones en que experimentó, y sus conocimientos anatómicos estaban limitados por las leyes que prohibían la disección del cuerpo humano después de la muerte. Su tratado sobre las preparaciones anatómicas se basaba, principalmente, en la disección de los monos. A pesar de todo, su obra fue tan concienzuda, que su tratado siguió siendo el texto aceptado de anatomía de los estudiantes de medicina durante más de mil doscientos años. Hasta la época de Vesalio, en el siglo XVI, casi todos los maestros de anatomía se apegaron estrictamente a las teorías anatómicas de Galeno.

Esta ciega aceptación de las enseñanzas de cualquier hombre de ciencia habría disgustado a Galeno, quien se enorgullecía de la independencia de sus investigaciones científicas.

Durante su vida, Galeno escribió más de cuatrocientos tratados. En el año

192 estalló un gran incendio en Roma que destruyó el templo de Esculapio. Al parecer, el templo se usaba como biblioteca médica, donde se reunían los doctores para estudiar y dar consulta. La mayoría de los escritos de Galeno quedaron destruidos en ese incendio; algunos de sus tratados carecían de copia y fue imposible remplazarlos. Esta tragedia fue un punto decisivo de su vida. Galeno decidió volver a su patria, a Pérgamo. Tenía más de sesenta años de edad. Deseaba pasar sus últimos días en su ciudad natal y descansar en el mismo cementerio que su padre, al que veneraba tanto.

Aunque a menudo se acusó a Galeno de ser egoísta, vano e irritable, siempre fue honrado y sincero. Tenía pocos amigos íntimos. Pero el gran número de los que curó como el agradecido Eudemo, su primer paciente en Roma, le valió el titulo de taumaturgo de Pérgamo

Glosario: En la mitología griega Asclepio o Asclepios (en griego Ασκληπιός), Esculapio.

La cinesiología es la "ciencia" que estudia el movimiento humano empleando los principios de las ciencias físicas", y en consecuencia, "el estudio de la cinesiología abarca varias disciplinas. No obstante, se analiza principalmente el movimiento humano (en todas sus ramificaciones) desde el punto de vista de las ciencias físicas. Por lo tanto, el interés principal de la cinesiología es estudiar el comportamiento del movimiento en el ser humano.

La cinesiología puede subdividirse en las siguientes áreas, a saber: biomecánica, anatomía musculo esqueletal y fisiología neuromuscular.

La paraplejia es una enfermedad por la cual la parte inferior del cuerpo queda paralizado y carece de funcionalidad. Normalmente es resultado de una lesión medular o de una enfermedad congénita como la espina bífida. Una polineuropatía puede tener también como consecuencia la paraplejía. Si los brazos se ven afectados también por la parálisis la enfermedad se denomina tetraplejía.

 

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